Noelia, una joven de 25 años de Barcelona, ha confirmado en su última entrevista que se someterá a la eutanasia el 26 de marzo, tras quedarse parapléjica al caer desde un quinto piso. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha rechazado la petición de su padre para paralizar el procedimiento, a pesar de la oposición familiar. Noelia ha expresado su deseo de "dejar de sufrir" y "irse en paz", argumentando que su felicidad y su vida deben prevalecer sobre el sufrimiento de su familia. La decisión, tomada desde el principio, la ha llevado a enfrentarse a su progenitor, quien ha agotado todas las vías judiciales para impedirla.