Juan Pablo Becerra-Acosta M. 28.03.2026

Ceci Flores, una madre buscadora, encontró restos óseos que cree pertenecen a su hijo Marco Antonio, desaparecido desde el 4 de mayo de 2019, en un cementerio clandestino en Sonora. Tras siete años de búsqueda, Flores localizó los restos en la carretera 26, kilómetro 46, en Hermosillo, identificándolos por la vestimenta encontrada. A pesar de la esperanza inicial de encontrarlo con vida, la hallazgo de solo huesos dispersos marca el inicio de un dolor profundo. La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora espera los resultados genéticos en dos semanas. Flores ha sido fundamental en la localización de más de cinco mil personas desaparecidas, pero su experiencia personal subraya la magnitud de la crisis de desapariciones en México, con 132,619 personas ausentes hasta la fecha.














