El Presidente de la República, José Antonio Kast, se sometió voluntariamente a un test de drogas mediante muestra de pelo, pagado con sus propios recursos, y anunció un plan para endurecer los controles a autoridades. Este plan incluye exámenes obligatorios, periódicos y públicos para combatir posibles vínculos entre la política y el narcotráfico. Kast impulsará modificaciones legales para que estos test sean verificables y accesibles, extendiendo la exigencia al Presidente, parlamentarios, alcaldes, gobernadores, concejales y directivas de partidos políticos, además de candidatos a cargos de elección popular. La iniciativa busca reforzar la transparencia y recuperar la confianza en las instituciones.