La candidata presidencial de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, criticó enérgicamente a Roberto Sánchez, calificándolo de "Frankenstein político" por supuestamente modificar su plan de gobierno a menos de una semana de la segunda vuelta electoral del 7 de junio. Fujimori argumentó que la inclusión de exministros cuestionados del gobierno de Pedro Castillo en el equipo técnico de Sánchez evidencia una "repartija" de cargos y una falta de principios. Además, cuestionó la decisión de Sánchez de reunirse en el penal de Barbadillo, interpretándola como una muestra de que el candidato está "hipotecado" a Castillo y Antauro Humala, sugiriendo un posible "triunvirato" en un eventual gobierno. Fujimori también criticó la gestión de Sánchez como titular del Mincetur, afirmando que se descuidó el turismo y se retiraron fondos para la promoción internacional.