Mirador.2462766 28.03.2026

La casa, descrita como antigua y bella, posee un zaguán que conduce a un jardín adornado con una fuente y una profusión de flores como geranios, alhelíes, claveles, rosas y nomeolvides. En su interior, la sala exhibe un gran piano, sillas de Viena y un espejo con un dragón. Una muñeca antigua, vestida de encaje y seda, reposa sobre un sillón. Un heredero la retira temporalmente para enseñársela a su esposa. Esa misma noche, vecinos observan a una niña llorando y buscando algo desesperadamente en la sala a través de la ventana. Al devolver la muñeca a su sitio, la aparición de la niña cesa.

El Siglo de Torreón Full Article













