Unos 30 influencers y creadores de contenido de diversas redes sociales, algunos con millones de seguidores, fueron invitados por la organización a la misa del Papa Francisco en la Plaza de Cibeles, Madrid. El objetivo principal de esta iniciativa, descrita como una "casita" o "habitación exclusiva", era utilizar el alcance y la capacidad de amplificación de estos perfiles para difundir el mensaje del Pontífice a una audiencia más amplia, incluyendo a aquellos que no son católicos. Se destacó la importancia de figuras como Natalia (Experimentos Caseros) con 11.4 millones de suscriptores y Susi Profe (divulgación científica) con dos millones, quienes buscan conectar con el público joven, incluso a través de gestos como el "six seven", para que escuchen el mensaje del Papa y comprendan su visión.