La Confederación General del Trabajo (CGT) escenificó su oposición al gobierno de Javier Milei en la Plaza de Mayo este jueves, en conmemoración del Día del Trabajador. A pesar de la movilización, los cotitulares de la CGT no amenazaron explícitamente con un nuevo paro general, lo que generó un sector rebelde dentro de la central obrera. Dirigentes como Luis Barrionuevo, Omar Maturano y Roberto Fernández proponen un paro de 36 horas, evidenciando una interna. Mientras algunos líderes advirtieron sobre la necesidad de medidas más fuertes, la estrategia de la CGT parece orientarse también a construir una alternativa política para 2027, buscando consensos internos para futuras protestas.