La crisis del gusano barrenador ha golpeado severamente al sector ganadero mexicano, poniendo en riesgo las exportaciones de ganado hacia Estados Unidos y exponiendo las debilidades del sistema sanitario del país. Años de limitaciones presupuestales, una capacidad acotada de vigilancia y fallas en la prevención permitieron que la plaga avanzara antes de que se activaran medidas más estrictas para contenerla. Productores, empresarios e industriales coinciden en que México enfrenta una de las crisis sanitarias más complejas de las últimas décadas para el sector pecuario nacional, que genera entre el 3 y el 4.4% del PIB nacional.