La Fiscalía y la Policía de Investigaciones lograron desarticular a "Los Piratas", una de las facciones más violentas del Tren de Aragua en el norte de Chile, gracias a las escuchas telefónicas. Estas interceptaciones permitieron reconstruir la estructura criminal, identificar a los cabecillas que operaban desde el extranjero y acreditar cómo impartían órdenes de asesinato, coordinaban extorsiones y controlaban negocios ilícitos. Un sujeto apodado "Enano" estaba a cargo del transporte irregular de migrantes en Pozo Almonte e Iquique, exigiendo pagos extorsivos a quienes buscaban trabajar sin su autorización.