La experiencia de tocar el cielo; astronauta mexicano José Hernández 01.04.2026

El astronauta mexicano José Hernández describe su experiencia en el espacio como la culminación de una preparación rigurosa, comparando el momento previo al lanzamiento con el examen final de un estudiante. Aunque la lógica dicta miedo, prevalece la anticipación. Antes de partir en 2009, Hernández, como cualquier astronauta, enfrentó la realidad de dejar a su familia, asegurando asuntos personales. El despegue es un evento físico extremo, acelerando a 27,000 km/hr en 8.5 minutos, con una presión equivalente a tres personas sentadas sobre el pecho. Al llegar al espacio, la gravedad cede y la libertad de flotar comienza. Las misiones son intensas, con jornadas de 5 minutos y horarios regidos por Houston. Dormir es más cómodo, pero moverse requiere sutileza y el cuerpo sufre atrofia muscular y pérdida ósea, exigiendo ejercicio diario. Hernández reflexiona sobre la evolución de los viajes espaciales, comparando el transbordador Discovery con las modernas cápsulas Orion, y enfatiza que la experiencia acumulada, no la edad, es clave para la exploración espacial.














