En San Matías el Grande, municipio de Hidalgo, Michoacán, la comunidad otomí utiliza el agua de los manantiales El Tejocote y La Mora para consumo humano y labores domésticas. Sin embargo, análisis han detectado la presencia de arsénico y plomo, contaminantes que provienen de la geotermoeléctrica Los Azufres, operada por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) desde 1982. La planta cuenta con 80 pozos en 150 km² y genera energía para 1.1 millones de habitantes.