La herencia minada 14.04.2026

La administración de Claudia Sheinbaum se ve obligada a rectificar las políticas y proyectos heredados de Andrés Manuel López Obrador, enfrentando desafíos en áreas como seguridad y el fracking, y debiendo asumir la responsabilidad por decisiones pasadas. Las grandes obras de AMLO, concebidas como un legado valioso, ahora se presentan como una "herencia minada", marcadas por ejecuciones deficientes, alto gasto y corrupción. Ejemplos notables de este legado problemático incluyen la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en octubre de 2018, una decisión que ahora, ante la inminencia del Mundial de Futbol, se lamenta por la falta de una infraestructura de clase mundial, contrastando con el aeropuerto actual obsoleto y el nuevo que no funciona. Otras obras tangibles, como el Tren Interoceánico (causante de trece muertes en un descarrilamiento en diciembre), la refinería de Dos Bocas (cinco muertes y múltiples accidentes industriales) y el Tren Maya (con severos daños ecológicos), ya generan alarma y pérdidas, superando ampliamente sus costos proyectados y operando con déficits continuos, representando un legado de desastres y pérdidas económicas en expansión.














