El Gobierno de Javier Milei enfrenta un escenario legislativo cada vez más complejo tras la jugada para proteger al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. En la Cámara de Diputados, el oficialismo logró evitar la sesión del martes pasado que buscaba interpelarlo, utilizando la convocatoria a la Comisión de Asuntos Constitucionales como argumento para retrasar el debate. Sin embargo, esta maniobra exprimió la relación con aliados como el PRO y la UCR, que se vieron obligados a justificar su falta de quórum. Legisladores de esos bloques, junto con el radicalismo, habían expresado duras críticas y pedido al Gobierno que diera una salida al funcionario, pero finalmente colaboraron con la estrategia dilatoria.