Contrabandistas en el paso fronterizo de Colchane, en la región de Tarapacá, utilizan columnas de humo como sistema de alerta para comunicar la presencia de militares chilenos a sus colaboradores del lado boliviano, según reveló el teniente coronel Cristián Miranda. Esta práctica, que demuestra la vigilancia constante desde territorio boliviano, se desarrolla en un contexto de intensas operaciones por parte del Ejército y la Policía de Investigaciones (PDI) de Chile, que llevan más de 1.200 días desplegados en la zona. Las autoridades chilenas combaten redes de contrabando y tráfico de drogas que buscan habilitar pasos clandestinos, para lo cual han construido zanjas fronterizas y mantienen patrullas de motoristas que realizan reconocimiento del terreno. Los contrabandistas extranjeros, a su vez, intentan eludir estas barreras físicas buscando nuevas rutas no inhabilitadas.