El emblemático reloj Seiko de Temuco, donado por Japón en 1986 y retirado en el año 2000, ha sido restaurado y reinstalado en el centro de la ciudad, específicamente en la esquina de las calles Bulnes con Montt. Tras más de dos décadas desaparecido, el reloj, parte de una serie de nueve obsequios monumentales de la empresa japonesa a ciudades chilenas, es ahora el único operativo. La recuperación fue impulsada por el concejal Mario Jorquera con la colaboración municipal y la empresa local Electrónica Gempp, cuyo dueño, Horst Gempp, de 97 años, lideró la compleja restauración, devolviendo a Temuco una pieza histórica en el marco de la conmemoración de sus 150 años.