Laura Cruz, guardia civil con más de 20 años de servicio, fue asesinada el miércoles en el cuartel de Llanes por su expareja, Dámaso, un agente ferrolano de 49 años. La mujer llevaba siete años registrada en el sistema VioGén como víctima de violencia machista, tras ser condenado su exmarido por malos tratos. La sentencia, que incluía una orden de alejamiento, había sido ratificada recientemente por un tribunal superior.