La nostalgia del Azteca y el negocio de la FIFA, escribe Mario Maldonado 11.06.2026

El Estadio Azteca hizo historia al inaugurar su tercera Copa del Mundo, un evento que capturó la atención global y evocó la memoria colectiva de México. La victoria del equipo local 2-0 contra Sudáfrica complementó una tarde esperada por millones, con un Azteca renovado y referencias a leyendas del fútbol. Sin embargo, la organización presentó problemas logísticos, incluyendo accesos lentos y dificultades de movilidad, a pesar de una experiencia general de alto nivel. La mayor controversia surgió por los elevados precios de los paquetes "Hospitality" de la FIFA, superando los 100 mil pesos, con ubicaciones que no cumplieron las expectativas premium de los compradores. Gianni Infantino defendió los costos, aludiendo al mercado estadounidense y a la prevención de reventa, pero las críticas escalaron hasta figuras políticas como Donald Trump, quien cuestionó el precio de las entradas. La jornada culminó con dos narrativas: la del estadio icónico y la de la FIFA maximizando su explotación comercial, donde los principales beneficiados fueron la organización, patrocinadores y medios.














