El Ministerio de la Mujer, bajo el liderazgo de Judith Marín, enfrenta un clima interno tenso marcado por supuestas amenazas de despidos, acusaciones de malos tratos y descoordinación con la subsecretaría. La ministra ha comunicado la posibilidad de despidos tras una evaluación de desempeño, generando preocupación entre los funcionarios, quienes también señalan un ambiente laboral complicado y dinámicas internas complejas. Las tensiones se agudizan por la supuesta mala relación de Marín, militante del Partido Social Cristiano (PSC), con su subsecretaria Daniela Castro, de Renovación Nacional, y por cuestionamientos a la contratación de asesores sin títulos profesionales o con poca experiencia, quienes se sospecha que responden a cercanías personales y partidarias, además de un supuesto nepotismo, lo que ha afectado la ejecución de tareas y la cohesión del equipo ministerial.