La oposición venezolana, incluyendo el Movimiento Zulia Humana y ex presos políticos, exigió al gobierno de transición la convocatoria inmediata de elecciones presidenciales y un aumento del salario mínimo, congelado desde 2022. Esta demanda surge ante el grave desfase entre los ingresos actuales, que equivalen a 27 centavos de dólar, y el costo de vida, evidenciado por una canasta alimentaria familiar que superó los 690 dólares en marzo. La Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y el Frente Institucional Militar (FIM) también respaldaron la exigencia de comicios libres, transparentes y la restitución del Estado de Derecho, señalando la vulneración del principio democrático y la soberanía popular.