Según lo establecido por la legislación vietnamita, cuando familiares o amigos se queden a pasar la noche en una vivienda, el propietario tiene la responsabilidad de declarar el alojamiento ante las autoridades locales (comuna, parroquia o localidad). Esta disposición está detallada en la Ley de Residencia y sus reglamentos de aplicación, con el objetivo de gestionar estrictamente la situación de residencia y garantizar la seguridad y el orden público en la localidad.