Mirador.2462154 26.03.2026

La llegada de la primavera al Potrero marca el fin del invierno, evidenciado por el cambio en las rutinas domésticas. Ya no se enciende el fuego de leña en la cocina de la antigua casa, sino que se utiliza la estufa para preparar té de menta o yerbanís. La cena se acompaña con mezcal serrano, y Don Abundio, para animar la conversación, relata una anécdota sobre su esposa, Doña Rosa, y su antigua petición a Dios para que su madre tuviera un yerno. La historia provoca risas generales, excepto en Doña Rosa, quien reacciona con enfado.

El Siglo de Torreón Full Article














