México se acerca a cumplir una década sin el anuncio de una nueva planta automotriz de vehículos ligeros, y la reciente decisión de Estados Unidos de no renovar el T-MEC en su forma actual amenaza con extender aún más este periodo. La negativa de Washington, comunicada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), abre la puerta a un esquema de revisiones anuales del acuerdo hasta 2036, lo que reintroduce la incertidumbre sobre las reglas de operación para inversiones de largo plazo en el sector.