La sombra de China en la negociación del T-MEC, escribe Arturo Orozco Leyva 27.05.2026

La próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se verá inevitablemente influenciada por la creciente presencia de China en la industria automotriz. A pesar de que China no es signataria del acuerdo, sus insumos, componentes y tecnologías son cruciales en las cadenas de valor de América del Norte. En EE.UU., el temor a la influencia china se manifiesta en preocupaciones sobre la inversión en empresas de autopartes y la posible instalación de plantas de fabricantes chinos. Canadá está facilitando la entrada de vehículos eléctricos chinos mediante la reducción de aranceles, mientras que en México las marcas chinas ganan terreno rápidamente. Estados Unidos busca endurecer las reglas de origen del T-MEC para limitar la influencia china, utilizando a México como posible plataforma de acceso preferencial. México enfrenta un dilema estratégico: consolidar su rol regional mediante el nearshoring y la integración de cadenas productivas, o gestionar su creciente relación con China como proveedor clave de tecnología y capital, sin alienar a sus socios del T-MEC.














