El gobierno argentino, liderado por Javier Milei, está elaborando una estrategia para asegurar su reelección en 2027, enfocándose en la consolidación económica, la reforma del sistema electoral y la fragmentación de la oposición. Internamente, se apuesta a que la mejora económica se refleje en el bolsillo de la ciudadanía, y se considera que la eliminación de las PASO podría beneficiar al oficialismo. Respecto a la oposición, se busca capitalizar las divisiones internas del peronismo, especialmente entre Axel Kicillof y el espacio de Cristina Fernández de Kirchner. Se observa con atención el rol de Patricia Bullrich, ante la posibilidad de que compita por fuera del espacio oficialista, dividiendo el voto. El gobierno también trabaja para dejar atrás el impacto del caso Adorni, considerándolo un episodio superado.