La Corte de Apelaciones de Nueva York revocó la condena a Argentina de pagar 16.100 millones de dólares más intereses por la expropiación de YPF en 2012. Este fallo representa tres victorias significativas para el Estado argentino: evita un pago millonario, despeja el riesgo para la inversión en Vaca Muerta y reafirma la continuidad de una política de Estado jurídica a pesar de la grieta política. La defensa argentina argumentó que el derecho local prevalece sobre el estatuto de la petrolera, un punto clave que fue validado en segunda instancia, permitiendo al país volver a emitir deuda en dólares en el exterior sin riesgo de bloqueo y potencialmente a menor costo.