La carrera por la Secretaría General de la ONU se ha reconfigurado con la irrupción de la ecuatoriana María Fernanda Espinosa, quien oficializó su candidatura respaldada por Antigua y Barbuda. Hasta ahora, las principales contendientes latinoamericanas eran Michelle Bachelet y Rebeca Grynspan. La candidatura de Espinosa se presenta en un momento de activo despliegue de Bachelet, quien recientemente se reunió con el presidente brasileño Lula da Silva, reiterando su apoyo. Aunque existen reglas tácitas a favor de una mujer latinoamericana liderando la ONU, fuentes diplomáticas consideran difícil que Espinosa prevalezca en la recta final, a pesar de cumplir con los requisitos implícitos y haber conseguido el respaldo de un Estado caribeño. Espinosa, exministra y expresidenta de la Asamblea General de la ONU, ya había intentado liderar la OEA en 2019.