Lecciones de un festejo improvisado, escribe Jimena de Gortari Ludlow 04.07.2026

La estrategia del gobierno de la Ciudad de México durante el Mundial ha expuesto una preocupante falta de consistencia en la planeación urbana, especialmente tras los festejos del pasado martes. A pesar de justificar restricciones severas y cierres viales para evitar concentraciones masivas, el gobierno decidió instalar megapantallas en Paseo de la Reforma, atrayendo a miles de personas y provocando un desborde. Si bien la creación de espacios públicos para eventos colectivos es positiva, la contradicción entre el diagnóstico de riesgo por aglomeración y la promoción activa de nuevas concentraciones es inaceptable. La falta de comunicación clara sobre aforos, rutas y transporte eficiente genera una percepción de improvisación, erosionando la confianza ciudadana y priorizando el espectáculo sobre la vida cotidiana y la productividad de la capital.














