Lionel Messi volvió a deslumbrar en el Mundial 2026 con una actuación que muchos describen como arte puro. Ante Austria, el capitán argentino marcó dos goles en la victoria 2-0 que clasificó a la Selección a dieciseisavos de final. El primer tanto surgió de una jugada coreografiada: Facundo Medina asistió desde la izquierda, Thiago Almada dejó pasar el balón entre sus piernas y Messi definió con precisión quirúrgica. La secuencia, descrita por los analistas como "ballet sobre el césped", reflejó la sincronización perfecta del equipo.