El escándalo de los fajos de dólares ocultos en el vestidor de Martín Insaurralde, expuesto por su exesposa Jesica Cirio, no es un hecho aislado sino la punta del iceberg de un sistema de acumulación de poder y dinero que opera en la política argentina. Insaurralde construyó su carrera desde los años 90 como protegido de Eduardo Duhalde en Lomas de Zamora, luego se convirtió en intendente y más tarde en diputado nacional kirchnerista. En ese recorrido, acumuló contactos clave en el mundo del juego (bingos y tragamonedas), vínculos con la familia judicial y una red de favores que incluye desde funcionarios hasta empresarios.