La investigación por trata de personas en la Clínica Santa María de Villa Ballester, Buenos Aires, llevó a un macabro descubrimiento: ocho fetos humanos, dos de ellos desmembrados, hallados en bolsas de residuos. El operativo policial se inició tras una denuncia por abuso sexual contra una menor de 12 años en Santiago del Estero, quien fue trasladada a Buenos Aires y alojada en dicha clínica junto a su madre. El director de la clínica inicialmente negó la presencia de la menor, avivando sospechas. Aunque la madre y la menor ya se habían retirado del establecimiento al momento del allanamiento, se incautó documentación para determinar si estas prácticas eran sistemáticas. La Justicia Federal y la UFI N°07 investigan la posible red de venta de bebés y las responsabilidades del personal de la clínica.