Las autoridades chilenas han recibido una solicitud formal para prohibir la presencia de hinchas de Boca Juniors en el partido contra la Universidad Católica, programado para el martes 7 de abril, como parte de la Copa Libertadores 2026. Inicialmente, el club chileno ofreció solo 450 entradas, pero la situación escaló cuando la alcaldesa de Las Condes, Catalina San Martín, pidió a las autoridades que el encuentro, calificado como "de alto riesgo", se juegue únicamente con público local. Esta medida surge tras incidentes previos entre equipos argentinos y chilenos en agosto de 2025, y la resolución definitiva aún está pendiente.