El ministro de Agricultura, Jaime Campos, reveló al asumir su cargo que se encontró con un déficit de $50 mil millones en el presupuesto del sector agrícola para 2025, dinero previamente contemplado en la Ley de Presupuestos. Esta restricción fiscal limita la capacidad de gestión del ministerio, obligándolo a reordenar prioridades y adaptar la operatividad en lugar de enfocarse en críticas. Campos enfatizó la necesidad de reformas estructurales, incluyendo una nueva ley forestal y modelos de concesión y uso más eficiente del agua. Además, instó a los sectores agrícolas a diversificar sus mercados y, en algunos casos, a considerar cambios de cultivo para enfrentar la creciente competencia y las condiciones del mercado.