Lionel Messi no piensa en los récords por más que cada día esté por conquistar uno. La Selección tenía el partido más accesible, con un rival eliminado, y todo estaba dado para que el mejor del mundo siguiera batiendo marcas. Pero Leo es un verdadero líder y tiene claro eso de “poner un bien común por encima del individuo”, como siempre repetía Sabella. Podía haber sacado diferencia en la tabla de goleadores histórica de los Mundiales luego de que Mbappé y Cristiano no marcaron, pero a él eso no lo moviliza. El quiere otra vez la gloria y eso demostró antes, durante y después del 3-1 ante Jordania.