Con nueve suplentes y Lionel Messi observando desde el banco, la selección argentina derrotó 3-1 a Jordania en el Dallas Stadium ante 70.649 espectadores, sellando una fase de grupos perfecta con tres victorias en tres partidos. Por primera vez en 20 años, el capitán no fue titular en un Mundial, pero el equipo alternativo mostró dinamismo y posesión del 75%, con goles de Giovani Lo Celso de tiro libre y Lautaro Martínez de penal. Sin embargo, una relajación al inicio del segundo tiempo permitió el descuento jordano de Mousa Al-Tamari, lo que obligó a Scaloni a enviar a Messi a la cancha.