Las políticas migratorias endurecidas en Estados Unidos, implementadas desde enero de 2025 bajo la administración de Donald Trump, han resultado en una disminución significativa de los cruces fronterizos, con 452,865 encuentros migratorios registrados entre enero de 2025 y febrero de 2026. Sin embargo, estos cambios han alterado el perfil de los migrantes, evidenciando un notable aumento en la llegada de ciudadanos asiáticos, particularmente de India, China y Filipinas, quienes buscan mejores oportunidades y condiciones de vida ante crisis económicas y falta de estabilidad en sus países de origen. La dificultad para obtener visas legales y la existencia de redes de tráfico de personas impulsan a muchos a optar por rutas irregulares, mientras que la política actual prioriza el rechazo o deportación de todos los detenidos, sin permitir su liberación en el país, a diferencia de administraciones anteriores.