El lunes por la noche, más de 150.000 personas se reunieron en Oslo para celebrar a los héroes de la selección noruega. Los jugadores se reunieron primero con el rey en el Palacio, antes de ser trasladados en un colectivo abierto por el centro. Sin embargo, Erling Braut Haaland y Sander Berge no participaron de la celebración, ya que tuvieron que tomar un vuelo a Italia después de que su vuelo desde Estados Unidos sufriera un fuerte retraso. A pesar de todo, alcanzaron a saludar al rey antes de partir.