Más de una semana después de que dos terremotos azotaran La Guaira, Venezuela, el 24 de junio de 2026, los residentes, junto con socorristas y voluntarios, continúan la ardua tarea de remover escombros en busca de sobrevivientes. Si bien la maquinaria pesada, como excavadoras y grúas, finalmente ha llegado a La Guaira, al norte de Caracas, la distribución de ayuda y los esfuerzos de rescate siguen siendo desiguales. La familia Graradoz, por ejemplo, ha estado cavando en busca de tres familiares atrapados en un edificio inclinado de 12 pisos donde los dos primeros pisos se han derrumbado, y su apartamento se encuentra en el primer piso. La familia expresó su frustración, afirmando que muchos rescatistas inicialmente presentes se marcharon sin ofrecer ayuda, y solo equipos mexicanos proporcionaron refuerzos temporales a su túnel improvisado.