Las ciudades mexicanas sede de la Copa Mundial de la FIFA 2026, incluyendo Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara, están integrando activamente la sustentabilidad y la protección del medio ambiente en sus estrategias para el evento. El objetivo principal es que la infraestructura verde y los proyectos ambientales desarrollados específicamente para el torneo tengan un impacto positivo y duradero en la gestión de desafíos urbanos clave, como la movilidad y el manejo de residuos, demostrando así un compromiso a largo plazo con la sostenibilidad urbana más allá de la competición deportiva.