Damián López, un policía de 35 años que se desempeñaba en el Comando Radioeléctrico de Roldán, murió este lunes luego de ser atacado durante los incidentes ocurridos tras la final de la Liga Cañadense disputada el domingo en el Club Atlético Carcarañá. El efectivo, que había finalizado su jornada habitual y realizaba un servicio adicional de seguridad en el encuentro entre Cremería y Sportivo Las Parejas, fue alcanzado por un piedrazo en medio de los disturbios. Al perder el equilibrio, cayó contra una estructura metálica, lo que le provocó una grave lesión en la región occipital del cráneo.