El encuentro de la Copa del Mundo 2026 entre México y Ecuador no es solo un partido de fútbol, sino el reflejo de una crisis diplomática sin precedentes. En abril pasado, Ecuador violó la Convención de Viena al irrumpir en la Embajada de México en Quito para detener al exvicepresidente Jorge Glas, lo que llevó a México a romper relaciones bilaterales. Ahora, ambos equipos se enfrentan en la cancha bajo la tensión de ese incidente, que la Organización de Estados Americanos (OEA) condenó como una violación del derecho internacional.