México ha ganado una demanda internacional por más de 2,100 millones de dólares (más de 35 mil millones de pesos mexicanos) ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI). Las empresas Espíritu Santo Holdings, LP y L1bre Holding, LLC iniciaron el proceso en mayo de 2020 bajo el TLCAN, alegando que autoridades de la Ciudad de México afectaron su inversión en un proyecto de taxis digitales entre 2016 y 2018, solicitando una indemnización por supuesta obstaculización, destrucción de inversión y apropiación de tecnología. Sin embargo, el tribunal concluyó el 26 de marzo de 2026 que no hubo incumplimiento de obligaciones internacionales por parte del Estado mexicano, atribuyendo el fracaso del proyecto a decisiones de las propias demandantes y ordenando a las empresas cubrir los costos del arbitraje.