El partido México vs. Ecuador en los dieciseisavos de final del Mundial 2026 revive la crisis diplomática entre ambos países, iniciada con el asalto a la Embajada mexicana en Quito en abril de 2024. El presidente ecuatoriano Daniel Noboa ordenó la irrupción para capturar al exvicepresidente Jorge Glas, lo que llevó a México a romper relaciones. La presidenta Claudia Sheinbaum ha mantenido una relación tensa con Noboa, condicionando la reanudación de vínculos a su salida del poder y calificando su reelección como "muy dudosa". Las tensiones se han reflejado en aranceles del 27% a productos mexicanos y en una guerra de memes en redes sociales, donde Noboa aparece llorando al ver el partido por televisión.