La exministra de la Corte Suprema, Ángela Vivanco, fue liberada de la prisión preventiva en la cárcel de San Joaquín y trasladada a arresto domiciliario total debido a problemas de salud. Tras su salida, Vivanco declaró que ha sido un período muy duro para ella y su familia, agradeciendo la buena voluntad del personal de Gendarmería. La Corte de Apelaciones de Santiago aceptó revocar la medida cautelar considerando su delicada salud y la de su madre. Vivanco, acusada por la Fiscalía de cohecho y lavado de activos en la "Trama Bielorrusa", reiteró su inocencia y su deseo de defenderse en un juicio justo. Cumplirá arresto domiciliario en un departamento arrendado por su exmarido, ya que su antigua casa fue entregada. Manifestó que no se encuentra bien de salud, padeciendo un cáncer que requiere exámenes que no pueden realizarse en el penal.