El intendente de la Unidad Turística Embalse, Mario Rivarola, se quebró emocionalmente en una entrevista al detallar las graves consecuencias de los despidos ordenados por el Gobierno nacional en el complejo turístico estatal. El Gobierno de Javier Milei autorizó la venta de 21 inmuebles estatales, incluyendo terrenos en Embalse, Córdoba, y despidió a los 45 empleados del lugar. Rivarola expresó su angustia por la pérdida de empleos, la dificultad para mantener los servicios públicos como el hospital y la falta de respuesta del gobierno central a las necesidades del interior. Manifestó su desesperación por no poder pagar los sueldos y la precariedad económica del pueblo, lamentando que se prioricen otras inversiones en lugar de dar trabajo a la gente.