La investigación por la muerte del hombre de 44 años hallado en un pozo de agua en una finca de Guaymallén dio un giro definitivo. Tras los estudios forenses, los especialistas descartaron un homicidio y concluyeron que se trató de una caída accidental. El hallazgo se produjo tras un llamado al 911 durante la noche del viernes, cuando se alertó sobre un cuerpo sin vida dentro del pozo. Bomberos realizaron un operativo de rescate para extraer el cadáver bajo estrictas medidas de seguridad, mientras la escena quedó resguardada para el trabajo de Policía Científica.