La tensión dentro del oficialismo chileno escaló cuando el Partido Cristiano, movimiento en proceso de formalización que incluye a la ministra de la Mujer, Judith Marín, emitió una declaración contra Chile Vamos. El texto critica que algunos parlamentarios de esa coalición afirmen no pertenecer al gobierno, pero a la vez exijan puestos como ministerios, subsecretarías y delegaciones presidenciales. "No se puede estar dentro para exigir cargos y fuera para evitar responsabilidades", reza el documento firmado por el alcalde de Concepción, Héctor Muñoz, y las diputadas Sara Concha y Francesca Muñoz.