La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, emitió el domingo 3 de mayo de 2026 un firme mensaje a Estados Unidos desde el Estado de México, declarando que el país no "agachará la cabeza" en defensa de su soberanía nacional. Su discurso, que incorporó referencias históricas, se produjo en un contexto de recientes fricciones y tensiones diplomáticas entre ambas naciones. Sheinbaum vinculó directamente la soberanía mexicana con la situación actual de la relación bilateral, enviando una señal de fortaleza ante posibles presiones externas. Esta declaración refleja la postura del gobierno mexicano en un momento de complejas negociaciones, reafirmando la independencia de México en la toma de decisiones.