Pasos en la azotea y el ajuste que viene 15.04.2026

El gobierno federal mexicano prepara un ajuste al gasto público para mitigar el impacto del incremento en los precios del petróleo, causado por el conflicto en Medio Oriente, y así evitar un "gasolinazo". Analistas sugieren recortes en gasto corriente e inversión física, sin afectar programas sociales ni la operación pública. A diferencia del sexenio anterior, México cuenta con un colchón de 127 mil millones de pesos en fondos de estabilización. La Presidenta Sheinbaum revisa semanalmente ingresos y egresos para identificar recortes, destinando aproximadamente 5 mil millones de pesos semanales al subsidio de gasolinas y diésel. Se planea una reducción neta de 100 mil millones de pesos al gasto neto presupuestario. La inversión pública presenta una caída debido a factores internos, como la afectación de la confianza en el Estado de derecho, especialmente tras la reforma judicial, en un contexto de tensión geopolítica y deterioro fiscal. Los subsidios a combustibles se mantendrán sin fecha de término, financiados por presupuestos previamente aprobados para otros fines, excluyendo recortes a becas y programas sociales.














