Núñez, representante de Antofagasta, asumió la presidencia del Senado hace tres meses, convirtiéndose en la primera mujer de derecha en el cargo. Ha enfrentado críticas por distanciarse del Gobierno, pero sostiene que no teme a la confrontación. Proveniente de una región sin padrinos políticos, se abrió paso a pulso, primero como seremi y luego como diputada, convencida desde niña de su vocación política.