Fernando Choquecota Condori, fotógrafo de la Plaza de Armas de Arequipa, ha ejercido su oficio durante 50 años y con ello crió a sus cuatro hijos. Su trabajo, iniciado en la era de la fotografía en blanco y negro, hoy enfrenta una fuerte competencia de los teléfonos celulares y las cámaras digitales, lo que ha reducido drásticamente su clientela: de tener numerosos clientes, ahora atiende entre tres y seis servicios al día. A pesar de ello, Choquecota valora que aún hay personas que prefieren las fotografías impresas, las cuales preservan recuerdos familiares por generaciones, y uno de sus hijos continúa en el rubro adaptado a las nuevas tecnologías.